Proyecto de esculturas en el paisaje «El bosque de los estilitas»


31 de diciembre de 2020

El bosque de los estilitas es un proyecto de esculturas en el paisaje de la ruta a pie o bicicleta que une los tres monasterios del Císter, Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges. Está formado por un conjunto de esculturas, los estilitas, representaciones de figuras humanas colocadas sobre columnas, y construidas en hormigón armado, obra del artista Mateo Vilagrasa, que de este modo configuran un bosque de arte. La altura total de cada una de las esculturas es de 3,80 m, que es la suma de la altura de la columna (3,20 m) y la de la figura (0,60 m).

La obra simboliza al tiempo que rinde homenaje a los primeros anacoretas, religiosos que buscaban la perfección y la comunicación con Dios en la soledad, al margen de la sociedad, bien en cabañas abandonadas, los ermitaños, o sobre columnas, los estilitas. Su ubicación reproduce lo que podría ser su emplazamiento original, como es la ruta de los monasterios. En este sentido la obra tiene la intención de reproducir el trayecto o, más bien, el caminar del solitario hacia el convento, evocando de algún modo la propia historia de los monasterios.

El origen del proyecto se remonta al año 1996, y abordaba el tema de la soledad y el autismo. De ahí que su título fuera “Bosque de autistas” (conjunto de 49 esculturas formando un cuadrado de 14 x 14 m). En 2002 se concreta en un proyecto urbano de escultura pública para la ciudad de Munich, pero finalmente no se lleva a cabo. Es en 2005, a raíz de instalar su taller en el Convent de Sant Llorenç de Vila-rodona, que Vilagrasa decide trasladar el proyecto al campo y concretamente a la ruta del Císter, de tal modo que los autistas se convierten en estilitas.

El bosque de los estilitas nace de la convicción de su autor, de que el arte no es patrimonio exclusivo de las ciudades. El proyecto quedó truncado debido al accidente que el artista sufrió en 2006, y que le dejó tetrapléjico. Murió en noviembre de 2018 sin ver su proyecto realizado, por lo que es la Fundación que lleva su nombre la que asume el reto de cumplir su deseo. De hecho, y de manera premonitoria, se podría interpretar como el legado del artista al paraje donde vivió y trabajó los últimos años de su vida activa.

Con el apoyo del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya
31 de diciembre de 2020